lunes, 24 de abril de 2017

Contracrónica: Francia frente a los imperios y bosquejos con lápiz de trazo grueso

     
   

              Fin de semana electoral en París. Pero en La Felguera están mucho más preocupados por «el clásico». Cristiano Ronaldo y Messi llenan las discusiones dejando poco espacio a la preocupación por unas elecciones en Francia que, siempre según la prensa, podrían ser el principio del fin de la UE. El atentado del viernes ha levantado pocos comentarios entre los felguerinos, es como si ya fuese habitual que eso pase en París. «Éstos ya no son lo que eran», comenta alguien en El Gaucho refiriéndose a los franceses. Y a la hora del vermú, aparece fugazmente la noticia en un telediario que al poco se olvida para regresar a la discusión sobre si debe jugar Bale (que nunca debió salir de titular), Isco o Asensio el domingo.
               París, como diría Pla, está a la baja. Lejos quedan aquellos días del proyecto imperial del bonapartismo que explica en un viejo libro el historiador Louis Bergeron «1811 fue el año del nacimiento del rey de Roma, así como también el del gran proyecto de transformación de París en capital de Europa. […] La voluntad de centralización, presente en la idea del homenaje monumental que habían de rendir, en las colinas de París, todos los soberanos del continente a su señor, aparecía al mismo tiempo de unificación económica». La UE vibra soterrada en este párrafo. París como medida de Europa, como centro y medida del mundo occidental que soñaron los bonapartistas. La ironía es que en estas elecciones quieren recuperar la perdida «grandeur» desmontando el proyecto imperial: «volvamos a la Nación». Es un intento de Restauración 2.0, una Francia completamente oprimida por el mundo anglosajón y su Anglobalización, por una Alemania potencia industrial y económica también acosada, como la propia Francia, que se vuelve más agresiva y crea un malestar, además de desmontar sus estados del bienestar, en el resto de pueblos de Europa en su competencia con los nuevos imperios no occidentales.
               Y la broma del destino es que un francés -que planteará un desastre de partido-, entrenador de fútbol, roba la atención en el mundo a los políticos franceses. «El clásico» se verá en toda la plataforma hispánica y por ende,  ya que España fue un Imperio, será seguido en el mundo. Es el siglo de las mallas digitales contra las que luchan esos políticos con sus discursos añorantes del viejo nacionalismo. Pero ya dijo Joseph de Maistre «el tiempo es el primer ministro en este mundo de Dios y no se puede hacerlo retroceder. Cada siglo tiene su propia fisonomía y es inútil tratar de restaurar la de épocas pasadas». Por mucho que se empeñen los candidatos franceses.

Romanos, lenguas imperiales y fútbol



               Melenchon, candidato de Francia Insurgente, se indigna porque un periodista de la BBC pretende que responda una pregunta en inglés. «Son intrínsecamente imperialistas» dice indignado el bueno de Jean Luc.


              Me quedo un poco patidifuso y le pregunto por guasap a mi colega en ERH, el gran Héctor Ortega, qué opina del asunto. Y me contesta rápido y con brillantez: «son herederos de la teoría imperial leninista. Todo imperio es malo. Pero es que Lenin, que era un anarquista, jamás elaboró una teoría clasificatoria de la idea de Imperio. Sus reflexiones son un tanto burdas y de trazo grueso; y se vuelven aún más vulgares al ir degradándose todo el siglo XX de panfleto en panfleto. No hacen la clasificación que hizo el Padre Sepúlveda entre Imperio heril, el imperio depredador de los anglosajones, y el Imperio civil de los españoles. Francia es una nación con vocación imperial pero sin Imperio real y se queda atrapada en la paradoja. No lo entienden.»
               Como siempre, Héctor Ortega dando en la diana. Y me lo confirma este texto de Bergeron, al que ya citamos arriba, cuando habla del proyecto antiborbónico diseñado por Inglaterra a comienzas del XIX « Fue la Inglaterra aristocrática la que formuló por primera vez, a través de la obra de Burke y desde los años 1780, una doctrina del conservadurismo político y social que habría de proporcionar en adelante sus elementos ideológicos esenciales a la contrarrevolución europea, contribuyendo así a unificar la resistencia con que muy pronto la libra esterlina habría de cimentarlas coaliciones. Si bien la hostilidad de Inglaterra hacia la Francia revolucionaria se hallaba dictada por sus intereses económicos nacionales, así como por el miedo social de sus propias clases dirigentes, no deja de ser cierto que hizo todo lo posible por imprimir a la contrarrevolución un carácter internacional que respondía a las pretensiones universalistas de la misma Revolución francesa.»
              No lo ven, son franceses. No entienden que los valores universales del borbonismo son en realidad puro voluntarismo y que los valores contrarrevolucionarios de Inglaterra se asientan sobre un Imperio colonial realmente existente. La revolución francesa en gran medida es un producto del fracaso de la guerra de los siete años en el siglo XVIII, de la incapacidad de Francia para hacerse con un espacio imperial como el que poseían España e Inglaterra.
              Es un acto de voluntarismo en los tiempos de las mallas digitales, de internet, tratar de enfrentarse a un plataforma, cuyo origen es un imperio, anglosajona desde un idioma como el francés. Es una batalla perdida de antemano. Y la prueba del nueve es que Melenchon acaba gritando «inglés no, español sí», que no deja de ser otra lengua «imperial». Mientras el Bueno de Melenchon trata de que Francia resurja y cae en la trampa de demonizar los imperios. Los ingleses, que nunca han renegado del suyo, se permiten las ya clásicas ironías desde los Monty Python, dejando ver que ellos sí que entienden que hay «clases de Imperios».


            Porque no hay nada más dañino para un imperio que otro imperio. Y si no ahí está ese invento de «el clásico». La gente que tenemos cierta edad, jamás llamamos al Real Madrid vs Barça «El Clásico». Nunca. Era el Madrid –Barça, y punto. Este invento de «El Clásico» fue una respuesta al proyecto internacional de la liga Premier inglesa, cuya idea era extenderlo por Asia. Ellos vendían el paquete de su liga, con los estadios llenos, masas cantarinas y animantes, las camisetas, un espectáculo de mercado global. En España se trató de hacer algo parecido, en un principio con La Liga, pero luego se apostó por el Madrid-Barcelona. En los 2000´s las giras absurdas por Asia fueron dejando ver que a los chinos, en realidad, el fútbol les importaba una higa. Los que ven fútbol son los iberoamericanos, el Oriente Próximo y África. Así que, cuando alguien explicó al los periodistas que era imposible que el partido Real Madrid-Barça fuera un «derby», nos centramos en Iberoamérica robándoles incluso la terminología: el Real Madrid-Barcelona sería «el clásico» de los «clásicos»; ya que hasta entonces «El Clásico» eran el River-Bocca argentino. Un supernegocio global. Fabuloso. Y encima un éxito porque está arrasando incluso a los medios anglos. Por una vez en Albión se encontraban con la horma imperial de su zapato.
           
             Es por esto que la última victoria del Barça la celebramos muchos madridistas: porque ganamos todos. Hay liga y hay negocio. Hay declaraciones de Piqué, que es el que mejor entiende el negocio como prueba su matrimonio con Shakira. ¡¡Viva El Clásico!! ¡¡Viva el Imperio!!


Velino y sus días contados



               Esto tendría que ser una veliniana. Pero desgraciadamente el tiempo en que publicaba en estos Apts las famosas velinianas ha pasado. Velino tomó rumbo propio, además de blog, y ha encontrado a otros editores que le den forma a sus textos; y creo que los ha encontrado estupendos. Así que no queda más remedio que escribir una crónica más de esas a las que llamo, no sé muy bien por qué, contracrónica. Y en esta crónica hay que pagar una deuda debida a nuestro buen Velino: decir bien alto que además de bloguero ahora es memorialista y ha sacado al mercado un libro de recuerdos titulado «Lápiz de trazo grueso» (título que se refiere a los lápices de carpintero que usaba su padre). Supongo que alguno de los escasos lectores que por aquí pululan habrá notado que no he escrito ni una palabra sobre su último libro. Y ese lector pensaría «¡qué desagradecido este Fdez! Que debe la escasa fama de sus Apts al buen hacer de Velino». El lector lleva razón.
              En el colmo de la traición, aún no he comprado el libro (pero este pecado se subsanará en breves días). Espero que Velino haya escrito un libro la mitad de maravilloso de lo que ha sido encontrarse con él en entrevistas de periódicos y radios. Da gusto leer y escuchar (fabulosa la entrevista en radio) a un hombre que ya da, como diría Baroja, las últimas vueltas al camino y que en lugar de amargarse celebra la vida. Qué diferencia escuchar al viejo Velino hablar con esa alegría del recuerdo de los días pasados y la esperanza estoica de lo que queda por venir; qué diferencia, decía, comparado por ejemplo con la última entrevista de un lloroso Michael Caine en El país, lamentándose : «mis días están contados» ¡¡Claro, los suyos y los de todos!!. La vejez decrépita no es la de los que están impedidos por las enfermedades, sino la de los que no son capaces de celebrar lo vivido. Un tipo como Caine, actor gigante, pícaro de barrio londinense, triunfador en el Londres vibrante de los 60´s y 70´s, con una carrera prodigiosa a sus espaldas. Un tipo que puede contar anécdotas como aquella en la que un día caminaba por las calles de Nueva York conversando con su compatriota Cary Grant -el gran Cary Grant, otro cockney inglés - y una señora, al verlos, se para y le dice a Grant señalando a Caine «¿sabe que es toda una estrella?», y Grant responde «¡¡¡Ya lo creo!!!». Un tipo que ha vivido todo eso, se ha quedado reducido a este triste anciano del periódico, sin pulso, sin carácter, con unos ojos apagados que se le salen casi de las órbitas, anegados en lágrimas, preocupado por comer «sin gluten» y tomar zumitos, después de décadas bebiendo el Nilo en una botella de ginebra.
             
              Frente a eso en las entrevistas de un Velino jovial que, con voz cantarina, como la de aquel Maestre Shalow del «Campanadas a Medianoche» le grita a Sir John: «¡¡¡Las cosas que han vivido, sir John , las cosas que hemos vivido. Las alegres noches en el prado de San Jorge, cuando las campanadas resonaban a medianoche Las cosas que han vivido!!!». Un poco de eso va esta obra de Velino, recuerdos y canciones, curvas de guitarra y de mujeres, periodismo en el que se esculpe de fondo el friso de la política local y , lo más importante, lo que más le gusta a nuestro buen Velino, lo que le pasa al gente. Ese es el leitmotiv principal de toda lo que se acumula en esas páginas, en el que se van con «contando los días» a trazos gruesos de lápiz de carpintero, con una sonrisa y sin amargura. Mirando al pasado sin ira y al futuro con esperanza e interés. Qué bien está envejeciendo nuestro buen Velino. Y qué suerte la de este humilde cronista de haber podido trabajar con él, codo a codo, en esto de la red. Aún recuerdo sus correos con el texto en bruto, vibrante, urgente y apremiante por contar la actualidad, mientras me tocaba editar los textos: y en aquel trabajo iba poco a poco dándome cuenta de que lo menos importante de aquellos textos era la actualidad puntual -aunque Veli me agobiase con la necesidad de sacara el material rápido, de que no perdiese el ráccord-, sino del decantado de la vida y un tiempo que había de fondo en ellos. Veli, siempre cabreado de que me recrease en poner culos y otras tonterías, lo que dejaba en aquellos textos es la imagen de un Oviedo que ya quedará fijado por siempre. En aquel ir y venir de correos de textos, empezó a fraguarde una relación en la que yo fui un poco el Boswell de la cuencas y un doctor Johnson ovetense. ¡Qué bien los pasamos y cuánto añoro aquellos fabulosos momentos de la velinianas! Tal vez por eso sigo con estas tristes contracrónicas, tratando de encontrar más que el hecho puntual, la marea de fondo del tiempo, como lo hace maravillosamente el Gran Velino.

Madrid tecnicolor


              Y de París a Madrid, leyendo el magnífico libro de Marcos Ordóñez sobre Ava Gardner, «Beberse la vida», me encuentro con este comentario de Perico Vidal (el libro es una recopilación de entrevistas de gente que estuvo alrededor de Ava Gardner en sus años españoles. Odóñez quedó fascinado con este personaje, Perico Vidal, asistente de director, amigo de Frank Sinatra y David Lean, juerguista, gran vividor; quedó tan fascinado que le dedicó otro libro: «Y allí estaban las dos- dice Vidal-. Lana con su melena rubia y Ava con su peinado a la española, con el pelo negro… Algo impresionante. Tanta belleza junta… riendo… en aquel Madrid tan oscuro, tan de blanco y negro…». Es un «ritornello» constante en todos aquellos que vivieron los años del franquismo: hablar del mundo en blanco y negro de aquella época. Como si alguien le hubiese quitado el color a a Madrid por la existencia de un régimen político determinado y hubiese vuelto a ponerlo con los años de la transición.
               Garci repite esto del «blanco y negro», pero no parece muy real que nadie le quitase el sol y el color a España porque en la cúspide del gobierno hubiese un general o un rey, parece más propaganda del la Santísima Transición que otra cosa. Vidal cita eso al periodista cuando es un hombre de ochenta años, muy contaminado por el ambiente ideológico que vivimos. Él confiesa en sus memorias no haberse enterado de casi nada del franquismo, estaba demasiado ocupado con sus rodajes, estrellas y jazz. 
               Pero es que si se va a las memorias de los exiliados de verdad, de los que tuvieron que hacer las maletas la largarse la impresión es la contraria. Jorge Semprún, cuando vuelve en los cincuentas a reorganizar el PCE dentro de España, habla del sol de Madrid, de la luz de España. No ve nada en «blanco y negro». Un tipo que llega de un París encapotado por un mantón plomizo y gris (¡¡«La ciudad de la luz», otra falsedad propagandística!! ¡¡¡La ciudad de la lluvia!!!) que se encuentra con un estallido de color. O también lo cuenta Carrillo, cuando narra en un episodio del programa de la Prego la famosa entrada de incógnito con la peluca, que el reencuentro más agradable fue volver a entrar en contacto con la luz de España, con el color, con la alegría de las gentes, en la que influye más la climatología que un determinado orden político de las cosas. Es la España que podemos sentir en Boccherini y su «Musica Notturna delle Strade di Madrid » 


               Es el Madrid en tecnicolor que revienta en las imágenes de las chicas de la cruz roja. Podrá decirse que era un Madrid pobre, atrasado..., incluso feo; pero no había general que le pudiese quitar el color.



La belle por bandera


               Un cretino critica, de forma cobarde y traicionera, desde la red este humilde blog. Me acusa de ser socialdemócrata antimarxista, anticomunista, de anti muchísimas cosas. Lo dicho: un cretino. Pero nuestro peor pecado, según este santo varón del apostolado marxista, es que aquí sólo ponemos mujeres desnudas. Resulta que este supuesto radical comunista, al que se le llena la boca de la clase obrera sin tener ni idea de lo que es madrugar para ir a trabajar, acaba coincidiendo con nuestra muy socialdemócrata Marquesona de Langreo, que le decía a nuestro Velino que yo era «antisocialista y un machista irredento».
              «Algo debo estar haciendo bien» para tener en contra a todos estos fantasmones de la supuesta «izquierda».
               En la calle me dicen:
              -Fdez, no lo dejes. Sigue colgando esas maravillosas fotos de mujeres. 
               Seguimos. Y como estamos en las elecciones francesas recuperamos una de sus glorias: la maravillosísma Emmanuelle Beart Y aquí la dejamos en sus esplendor de los 90´s en «La bella mentirosa». Siempre las bellas -en este caso la belle- por bandera, para que sigan criticando...












F.

martes, 4 de abril de 2017

Anatomía gravitacional

          Las señoritas, y en según qué ocasiones las señoras jóvenes, parece a veces como si llevaran los pechos aguantados con alambres y cordeles de una positiva eficacia. En verano, bajo la blusa ligera, los pequeños pezones de las glándulas, como si se tratara de un elemento habitual del cuerpo, parecen punzones decididos y obstinados. No es que el espectáculo sea muy distinguido, pero algunos amigos míos  encuentran interesantes estas concesiones de la naturaleza humana. A mí, personalmente, estas manipulaciones no suelen desviarme de cierta morosidad constitucional, debido quizá a mi convicción de que salvo rarísimas excepciones, estas glándulas tienden a gravitar hacia el centro de la tierra de forma ineluctable. Que dicha gravitación pueda aplazarse un año o dos, seguramente es lo máximo que cabe esperar de estas fatídica realidad. Por ello, no seré yo quien formule crítica alguna contra estos esfuerzos  por mantener ilusorias apariencias.

Pla (Notas dispersas)




A veces la perfección de la que hacen gala algunas 'celebrities' tiene más que ver con trucos caseros que con sus cualidades naturales o con lencería sofisticada. Kim Kardashian ha desvelado en Instagram su secreto para lucir escote: sujetar el pecho con una cinta adhesiva.

El Mundo



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

miércoles, 29 de marzo de 2017

So long farewell (que os den, vamos)




Para mí, no tiene nada que ver con ninguna de las cuestiones de inmigración ni nada de eso para mí. Tuvo que ver con mucho más. La mayoría de este país consideró que no estaban siendo escuchadas sus voces. Hubiera sido agradable hacer un nuevo acuerdo con Europa, pero Europa no quería que se llegara a un acuerdo. A Cameron no le dejaron elección. Sólo convocar un referendum

Roger Daltrey



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

lunes, 27 de marzo de 2017

Look me in the eyes




Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

Contracrónica: De puños, rosas y catacumbas

        
Reunión del PSOE en 1968

         Leo esta mentira en un periódico: "Y eso es importante, porque el Partido Socialista Obrero Español es un partido familiar. La militancia y el amor al partido se transmite de padres a hijos –sin ese factor no se entiende el resurgimiento a partir de 1975– y la organización se concibe a sí mismo como una familia. Una familia siempre peleada, pero una familia al final del día. Recordemos el latiguillo de los años ochenta en la prensa española: la familia socialista". Por estas cosas que el periodismo es un oficio, en mi humilde opinión, del pasado. Ya no hay papel que lo aguante todo. Cierto que aún queda gente -la inercia del pasado- que traga con ruedas de molino; aunque decir, como escribe Juliana, que los socialistas eran una especie de cristianos de la Roma imperial que estuvieron cuarenta años en las catacumbas pasando de padres a hijos la buena nueva, me parece excesivo. Juliana ha acuñado un nuevo fase histórica: la criptosocilaista. Si los comunistas levantaran la cabeza...


          La teoría no es del todo original porque el director José Luis Garci ya había filmado una película que, más o menos, tocaba el tema: Asignatura pendiente. Un film muy triste y melancólico sobre los años perdidos (es bastante increíble que unos treintañeros como los protagonistas, con toda la vida por delante, se pongan tan llorones. Pero bueno... es la cosa del cine). Pepe Sacristán, protagonista de la película, es un socialista que vive en la catacumba del desarrollismo franquista con su señora, sus hijos, y un seat 131 supermirafiori del paquete. Estaba muy frustrao el hombre. Pero arregla la frustración maravillosamnete cepillándose a Fiorella Faltoyano, que está estupenda, hasta que la manda a freír espárragos con la llegada de la cosa transicional poítica.

La catacumba, echando siestitas con Fiorella, se lleva mucho mejor...

          Umbral lo de la transición la explicó de otra manera tomando como argumento de autoirda los dichos de un empresario llamado Barreiros, suegro de dueño de periódicos, que explicaba el panorama tras la llegada del inevitable hecho biológico: "la falange será la izquierda y los del opus la derecha". Demasiado fácil. Pero ya decían en aquella de vaqueros que en los papeles se imprimía la leyenda y todo eso. Pues así seguimos. Mientras el poco papel que queda lo aguante...

F.

sábado, 18 de marzo de 2017

Getting older



Aquí, a la edad de treinta y nueve años, empecé a envejecer. Por la noche, cansado y dolorido, no tenía ganas de salir del campamento; comencé a reclamar derechos de propiedad sobre determinadas sillas y periódicos; acostumbraba beberme tres vasos de ginebra antes de cenar, ni más ni menos, y me acostaba inmediatamente después de las noticias de las nueve. Siempre me despertaba, inquieto, una hora antes de que tocaran diana. Aquí murió mi último amor. No hubo nada de particular en la forma de su muerte. 

Evelyn Waugh



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

domingo, 12 de marzo de 2017

Contracrónica: Domingos conspiranoicos

   

        No hay nada mejor que pasar la tarde de domingo frente al televisor viendo una película de conspiraciones. Tipos complotando entre sombras, llamadas misteriosas, arcana imperii que se defienden con magnicidios políticos... Por eso soy seguidor del politólogo Jorge Verstrynge. Un tipo con ese apellido promete. Encima, hijo un belga germánico pronazi y una andaluza, nacido en el marruecos colonial, militante de la extrema derecha francesa y que a su llegada a España se convierte en joven consejero áulico de la Alianza Popular de Fraga para, después de ser defenestrado por los aparatos de poder, con los años ir reconvirtiéndose en izquierdista y acabar en su vejez de consejero áulico -otra vez- del partido hispano-peronista Podemos. Pero lo mejor de don Jorge es que se mete en su personaje hasta los trancas y, jugando al ronco de la famosa película de Alan J Pakula, nos cuenta esta historieta:


          ¡No me digan que el personaje no tienen una novela!

           Esto mismo debe pensar Antonio Ferreras, encargado de la parrilla de entretenimiento  de La Sexta. Ferreras descubrió a Verstrynge como fenomenal animal televisivo. A Ferreras los definía así el periodista pijo de derechas Jorge Bustos en una entrevista «Ferreras es un brujo, un prodigio. Tiene amigos disparatados, y menos enemistades de lo que la gente piensa. Cuenta con contactos de periodistas y políticos de ideologías literalmente excluyentes entre sí. Es un astuto tejedor de productos audiovisuales. Es el tío que ha implantado en España el espectáculo político televisivo. La derecha podría hacerlo igual, pero lo desarrolla sin talento y sin magnetismo, y eso no funciona. A Ferreras le interesa la televisión. Lo de la política es lo que llena su parrilla, pero a él lo que le ocupa es hacer televisión, que la cosa funcione, que el dato responda, que la gente esté briosa en las tertulias…». Vamos, que Ferreras reconoció a Verstrynge, no a un politólogo, político, o fascista reconvertido,sino un fabuloso personaje de película  de espías, un pirao, un fantasmón, que daría muchísimo juego en su show.
       
F.

martes, 7 de marzo de 2017

Aquí, pontificando...

soy el tipo de atrás, siempre hablando de cosas que no entiendo...



Mesa de Redacción de AptsFelguerinos

lunes, 6 de marzo de 2017

MasqApts: Barcelona international (a pasolinianian view)


En [el festival de cine de] Berlín había cascos con traducción simultánea al inglés, español y francés. Pero me han contado que acaban de quitar el español. Hace muchos años lo intentaron pero nos sublevamos. Es la única vez en mi vida que yo he pedido firmas para algo. Algunos colegas catalanes la negaron. Internacionalistas, que eran ellos.
 Carlos Boyero

Y, tal y como ocurre con los macrofestivales, los espectáculos de grandes recintos que se celebran en Barcelona atraen a un creciente número de público extranjero. Los vuelos de bajo coste, en paradójico contraste con el elevado precio de las entradas, hacen que año tras año las giras internacionales sean cada vez menos para los barceloneses y cada vez más para los turistas. Como los partidos del Barça en el Camp Nou, el Parc Güell o las Ramblas. [...]A los que no se oye hoy ni por asomo es a los revendedores. Hoy es un día triste para ellos porque Rihanna no ha agotado las entradas de su único concierto en España. Y esto, para una pop star de primer orden, es toda una noticia.[...]Otro detalle de hacia dónde se encamina Barcelona como ciudad: la explanada que queda entre el Estadi Olímpic y el Palau Sant Jordi está hoy cerrada al público. Es vía pública, nunca mejor dicho, pero la organización del concierto ha conseguido vallarla (cabe suponer que con permiso del ayuntamiento), así que hoy solo podrá disfrutar de ella quien tenga una entrada para el concierto. Si esta noche alguien que no ha podido pagarse la entrada quisiera oír a Rihanna desde la calle, no podría.

El Confidencial



Apuntes munienescos al pasoliniano estilo 


   "Hay un runrun, muy vertical, de arriba a abajo, como todo lo vertical, eso sí, camuflado, de que a día de hoy Madrid mola más que Barcelona, a causa de todo el tinglado de la Generalitat y su suprematismo oficial.
    Lógicamente hay que desconfiar por sistema de todos los medios de comunicación, así que habría que ver de dónde surge esta moda de!la promoción de ese político, periodista, sociológo o intelectual que no es catalán y esta afincado en Barcelona y que trabaja para un medio de Madrid denunciando la situación catalana.
    La gracia precisamente de Barcelona y de esa ensalada suya de suprematismo racial y plutocracia familiar de la Generalitat es que la gran masa de la población quedaba excluida del sistema. Nunca alguien que no fuera catalán duraba mucho en una columna de un medio catalán. El mismo Podemos (el único movimiento político actual capaz español capaz de crear un mundo nuevo), bajo la supervisión de Errejón, se cuidó mucho, en un error gravísimo (si no fue adrede) de incluir en las listas catalanas a gente que no lo fuera -esto entra en la constelación errejoniana habitual de tomar a todos los que vivimos en Barcelona de gilipollas sentimentales fácilmente engañables con buenas palabras-. El error fue de consecuencias incalculables porque permitió el ascenso de Ciudadanos en toda España, no sólo Cataluña.


    La gracia de Barcelona precisamente respecto a Madrid, antes de que los medios empezaran a reclutar e integrar a colaboracionistas residentes en Cataluña era que como estabas excluido de todo, nadie te había colonizado. Lo horroroso ahora son esos articulistas negros en revuelta, iguales al patrón, saqueadores que quieren todo a toda costa.
    El objetivo es hacer desaparecer la vida violenta de Barcelona, esa que el podemismo no entendió. Y son esos buenos españoles que agarraron el oficio de victimas oficiales del Estado, afincados en Barcelona los grandes conservadores del momento, los primeros a los que hay que desenmascarar.
    Te dirán, ¿y para qué seguir en la inanición, solo, abandonado contra la Generalitat y el Gobierno, en martirio titánico?. En primer lugar, ya no sólo porque la gente te amará, sabiamente sino porque la resistencia es el único camino. Si una misión principal tienen los medios de engañar a las masas es frivolizar sobre la fuerza extraordinaria de la resistencia y el rechazo; de ocultar la evidencia de que una sola persona golpeando sobre un mismo clavo puede derribar una casa, de que cuatro miserables gatos pueden remover la conciencia de un país.
    El rechazo, para atraer, para funcionar, debe ser grande, no puntual y de detalle, no debe mendigar integración sino hacer perder los nervios, de la vergüenza, al rechazado.
    Esta gente, promovida, es simpática, se visten de amigos, son gentiles, "colaboran", por ir tirando o porque no es delito. En su papel de victimas oficiales del Estado sobre todo intentarán pintarrajear un Gobierno impotente ante los malvados individuos que conspiran contra el, escamoteando, no sabemos si a sabiendas, el poder absoluto de un Estado cuando arroja toda su voluntad sobre el tapete.


    Antes, "el catalán español" conseguía rechazar, con ayuda del valor y la conciencia así como de la prepotencia pujolista, esos intentos de reforma política catalana, situándose en un limbo y marginación política latente y viva. Pero ahora no, ahora se te echan encima estos predicadores -del mundo más corrupto del sistema, la enseñanza universitaria- , con sus sermones, sus prédicas, sus anatemas, y tú sientes que son amenazas. Sobre todo si eres del viejo mundo, de SantaColoma y tu hija era la más lista de la clase y la están reclutando con disfraces de snob, mientras piensas: ¿Qué separa del poder a esta tropa de intelectuales, sociólogos, expertos y periodistas de las intenciones más nobles?
    Las cosas suceden allí, y ellos miran allá. No paran de hablar de fascismo por aquí y fascismo por allá. Y yo no digo que no exista el fascismo. Yo les digo: si estamos en la montaña, dejad de hablarme del mar todo el santo día. El paisaje es otro. Dejad de cambiar todo el rato de discurso para no enfrentaos a la evidencia"
    Pasolini, ayer, el día que cumplía 95 tacos, después de los orujos, mientras un servidor apuntaba profusamente en Notas como buenamente podía.




Raúl Muniente